Casi podría asegurar que es de las cosas que más haces y no te das cuenta de cuánto te afecta

Coges el teléfono para pasar el tiempo e incluso para reducir emociones como la ansiedad (por cierto, es de las peores estrategias para regularla). Te salen un millón de cuentas relacionadas con la última búsqueda que hiciste, generalmente relacionada con bebés, crianza, maternidades, sueño.
Pero en medio de estas, te sale la representación máxima de lo que nos han vendido como “una mamá top” además de productiva en su trabajo, y mostrar su día a día desde las 4am con las veinte mil cosas que hace y todas realizadas perfectamente sin alterar itinerario, está impecable, maquillada, mostrando su cuerpo definido con 3 semanas posparto, su dieta, estilo de vida y salud funcional, un bebé feliz, excelente esposa. Otro punto importante es que no notamos por ningún lado la ambivalencia tan marcada que sentimos normalmente, ni niñeras por ahí.


No es necesario explicar qué nos lleva a pensar y a sentir el ver este tipo de información cuando estamos en la situación de sentirnos atrapadas en una maternidad que no es lo que pensábamos o nos dijeron.
Las redes sociales pueden ayudarnos para tener información (ojo hay que cerciorarse bien si es un especialista y ojalá basado en evidencia o actualizado), pero también nos afecta la salud mental al sentir culpa, incompetentes por compararnos y ver que no cumplimos ni el rol, ni la alegría que nos dijeron nos daría el cuidar. Sentimos demasiada presión y malestar, olvidándonos en medio de nuestro día a día que en las redes se muestran cosas que son publicidad paga, muchas son actuadas, planeadas, pero lo más importante es que son imposibles, e irreales para nuestro contexto. Y esto nos enferma.


Más allá de las redes sociales, existen grupos y foros que sin duda pueden ser muy útiles, sobre todo si no tenemos redes cercanas. Pero seguro si has estado en alguno verás cómo existen comentarios que no nos cuidan, donde se hacen comparaciones cuando alguna se abre a contar cosas y salen mil más diciendo lo bien que les va con su pareja, o lo fácil que ha sido para ellas lo que para otras ha sido su mayor dolor. Es como una competencia en lugar de apoyar y esto puede ser poco sano pues ver a otras madres con esas expectativas que nos venden. ¿Cómo es posible que no soy ni la mitad de lo que estoy viendo?
Muchas cosas de las que vemos en las redes, no tienen nada que ver o se adaptan poco a quienes somos. Por eso te invito a que borres, o elimines aquellas cuentas que te generen algún malestar o incomodidad en el momento, más adelante puedes volver a ellas cuando te sientas preparada.


En cuanto a los grupos y foros, si te interesa un apoyo práctico de productos para bebés, directorios médicos, tal vez sea menos delicado el tema. Pero si estás buscando un apoyo para tu bienestar emocional, por favor revisa que sea de una entidad, red o grupo que tenga formación en el área y enfoque en esta etapa.
La maternidad va más allá de nuestro sentir individual y la influencia es más que solo nuestro círculo cercano. Entra en juego todo lo que hace parte de la cultura, como las expectativas o definición sobre la maternidad, paternidad, cuidados, crianza, el momento histórico en que se está, las leyes, políticas, todo eso nos afecta en la manera en la que nos pensamos y cuidamos. No eres solo tú, son un montón de cosas que influencian/afectan nuestro día a día y cómo nos pensamos maternando.

No pongas en manos de cualquiera tu salud mental.